14.2.07

Genéricxs de Filo

Historia: mochila de camping, llena de libros, un cigarrillo, anteojos (de pasta, si sos mujer), un mp3 con Mano Negra.
Antrpología: lo mismo, pero cambiemos los anteojos por un equipo de mate. En el mp3, Silvio.
Letras: collares largos de mostacillas (de plástico), anteojos de pasta (sí o sí), polleras largas, mochilas de colores. En el mp3, Spinetta.
Artes: Lo mismo, pero con zapatos en punta y anteojos de pasta de colores. En el mp3, Cerati y música experimental.
Filosofía: jeans gastados, maletines o morrales muy grandes, anteojos con marco de metal, Gitanes. Sin mp3.
Educación: polleras largas, collares de semillas, equipo de mate, aros de feria hippie (de Palermo, igual), cartera. Sin mp3.
Geografía: una combinación perfecta entre Antrpología y Educación, pero con rastas. En el mp3, Sabina y Bob Marley.

Estos espcímenes conviven en un mundo en el que interaccionan día a día. En lugares como:
La fotocopiadora, El bar (Boquitas, adentro y El Puente, afuera), las fiestas de Filo y de Socio, marchas y, claro, reuniones de alguno de los 200 grupos de izquierda que conviven en la ex fábrica de Particulares.
Un mundo filoso que vamos a ir explorando, juntxs, porque para una cabeza inexperta es demasiado.
Bienvenidxs.

9.2.07

20 cualidades femeninas que me sacan


  • 1. La imputualidad que es generada por el maquillaje
  • 2. Las filas interminables en los baños de mujeres porque se quedan mirándose cómo la remera les marca o no la cintura
  • 3. Los colores pasteles usados en cualquier ocación y bajo cualquier consecuencia, así sea invierno
  • 4. Los grititos al saludarse: "Luchi, te extrañé!" (no la extrañaste, y no tenés necesidad de acenturar todas las vocales)
  • 5. Los corazones dibujados en cualquier papel, en cualquier color (menos negro, claro), cuando están enamoradas (desde los 15 hasta los 45)
  • 6. La forma en la que cuentan sus historias amorosas, al mejor estilo actriz de los años dorados de Hollywood, cuando quizá solo haya sido una buena noche
  • 7. La cara de descompresión generalizada cuando otra mujer les dice que no quiere tener hijos
  • 8. La necesidad de festejar los meses cumplidos con una pareja
  • 9. Que digan que las tangas son cómodas, cuando todas sabemos que no
  • 10. La forma de acomodarse el corpiño con relleno en público (se hace con los brazos), cuando es mucho mejor agarrar el corpiño y acomodarlo como se debe, pero claro, no es tan Gran hermano11. Leer libros de autoayuda cuando, a los 17 años, las deja su pareja
  • 12. Comprarse cremas para la cara a los 25 (porque ya leyeron todos los libros del ítem anterior)13. Pasar noches enteras escuchando una canción de Arjona, tratando de pensar con quién podría formar una pareja que se mereciera un estribillo escrito por el mismo Arjona (como si fuera garantía de algo)
  • 14. Usar Havaianas combinadas con la bikini, la pollera y la cartera y tener un par de ojotas para cada conjunto
  • 15. Ir a la playa a buscar al hombre ideal
  • 16. Pasar todas las vacaciones llorando porque el tipo del ítem anterior tenía novia/era menor de edad/era muy mayor/era de otra provincia/estuvo con una amiga
  • 17. Obligar a todas sus amigas a ir un boliche súper pestilente (al estilo Bakana en Gesell) a perseguir a este chico
  • 18. Tomar tequila puro durante toda la noche, tratando de olvidar la pena de amor para que, cuando aparezca el tipo, la chica tenga un aliento a alcohol que haga que el otro caiga desmayado y no pueda declararle su amor incondicional
  • 19. Volver a Buenos Aires y hacer una lista de las cualidades que tiene que cumplir una persona para que sea tu pareja
  • 20. Estar con una persona que no solo no se ajusta a esos preceptos, sino que, a demás, es lo opuesto y que a una, encima, le guste

5.2.07

En fin. Era lunes.

Pienso en la cantidad de historias que hay dentro de esas cajas marrones con rótulos rojos. Pienso, por ejemplo, en Mateo, Ivich, Boris, Marcela, de Sartre, encerradxs entre cuatro paredes semirígidas.
O en Clara, de Bolaño, con su claustrofobia natural agudizada por la presión de tener a Marcela Serrano encima, y encapsulada por izquierda y derecha por Borges.
Me deprime esta situación de mudanza estática que no termina nunca. Meses van a pasar hasta que estén todxs en su lugar (una casa más nueva y reconfortante, con estantes de madera oscura, juro, que cada uno va a tener su lugar más que pensado en la nueva casa).
Todos los números de La Mujer De Mi Vida están apilados, junto con los de la Prensa Obrera (todos) del año pasado y algunos ejemplares de Le Monde, todo rodeado de publicaciones independientes (Kama, Contraataque, Agrupación X, etc.). ¿Qué tiene que ver un moviento de literatxs con el trostkysmo?
Juro, en este pequeño, pero no por eso menos emotivo acto, que cada libro, cada revista, cada periódico va a tener su lugar asignado donde pueda respirar, donde pueda estar a disposición de cualquier persona que entre a esa casa que está por nacer.

Y, a demás, claro, pero eso es para otro posteo, ninguna de las dos está en Buenos Aires. Con la consecuencia lógica de que la magia ya no flote en la ciudad y de que no haya burbujas en las plazas y que los árboles ya no sean los mismos y que el calor agobie más y la lluvia moje igual. Vuelvan. Quiero escuchar Epumer sin llorar. Quiero leer Pizarnik otra vez y necesito la contención de unos claros, clarísimos y de unas piernas larguísimas a mi al rededor.

Pero

no
las palabras
no hacen el amor







Gracias Alejandra

26.1.07

25.1.07

neverland

En esta noche, en este mundo
inmenso
hagamos nuestro Neverland.
Volemos
que no es tarde,
que somos niñas
[aún]
que miran el jardín
con flores naranjas y el pasto.
Naranja y verde.
Niña,
nademos, que la noche es larga
[aún]
Hagamos nuestro Neverland
que esta noche, en este mundo
inmenso
lo pide a gritos.

11.1.07

Anomia

El Norte me relaja. Ya no me tiembla el pie derecho cuando me despierto pensando en alguien. Ahora, en cambio, me duermo pensando en alguien. Que está lejos. Sin puente que cruce las froenteras.
Ya no tomo café. Aprendí a cebar mate. (Y espero que leas esto y se te dibuje una sonrisa y pienses "bonita, nunca vas a cebar como yo").
Ya no necesito a Alejandra todas las noches. Ya no le temo a los insectos. Ya no tengo más que horizontes qu e se acercan, pero que, sorprendentemente, no me asustan. Ya no creo ni en él ni en ella ni ella que no está ni en él que se fue ni en las cartas que lastiman. Ya no me privo de las canciones que me hacen pensar en lo que podría haber sido ni en qu é psará cuando vuelva a Buenos Aires y no sepa dónde estás.
Los viajes cambian a la gente. Es cierto. Los viajes son necesarios. La distancia, la desconexión, el extráñar(te) eran necesarias.
El Norte es maravilloso. No son los paisajes, es la distancia, es ver todo desde afuera, con la anomia y la coartada de quien está sin estar.
Espero volver y que todo haya cambiado, que ya no haya árboles , esos que Beneddeti tanto extrañaba. Espero volver sin temblar a la mañana. Espero volver e ir al MALBA con vos.
Porque los amores cobardes no llegan ni a historias ni a amores, se quedan ahí. Y no quiero que quede a hí, solo morirme contigo si te matas y matarme c ontigo si te mueres. Aunque nos separen 1600 kilómetros.
Sa grado el momento en el que me fui de Buenos Aires.

22.12.06

Balance de este año par

No soy supersticiosa ni mucho menos kabulera. Sin embargo, el 2006 viene siendo el mejor año por lejos. Es cierto, empezó en domingo (en un domingo que no quiero recordar más de lo necesario) y, a su vez, termina en domingo. Eso solo ya desmiente que sea supersticiosa, ¿no?
Pese a los mitos sobre ciertos días de la semana o ciertos números, este año superó cualquier expectativa. No sólo porque el año pasado fue demasiado terrible, en más de un sentido, sino, porque este fue y sigue siendo hasta dentro de unos días realmente bueno.
Hubo proyectos, cariño, mimos, abrazos, palabras de más y de las otras, hubo llantos, viajes eternos en colectivos eternos, hubo risas, hubo despedidas y encuentros (más de un reencuentro y de una reconstrucción de algunas relaciones me soprendieron), hubo mucha militancia, hubo gente nueva, hubo discusiones, hubo libros, hubo canciones y ciudades nuevas. Hubo nueva facultad. Hubo amor con esa facultad mugrienta que ruega porque dejen de pgarle carteles, cada día pesan más y las paredes se van afinando y pintura que se descascara tiñe el pelo de lxs estudiantes que llegan a sus casa pensando que tienen caspa. Ese edificio, aburrido, hostil, burocrático (inventó el color burocracia, se ve en esas paredes) es mío y lo elijo, siempre. Como verán, hubo mucho en 2006.
Fue un año muy Liniers: colores, imaginación, inocencia, odio, flores, pingüinos.
Un año Cortázar: hubo parques, hubo encontrar a esa persona en esa calle en ese momento (una coordinación tempoespacial sorprendente que me invadió), muchas refelxiones sobre el puente y la frontera, muchos amores demasiado correspondidos y, bueno, demasiado no correspondidos (sino, ¿cuál sería la gracia?), hubo noches inolvidables (véase el capítulo 5 de Rayuela). Este último mes fue un eterno "¿jugamos al cíclope?". Pero, como cuando Olivera vuelve a sus pagos, el amor está a un micro de distancia y para llegar a él hay que cruzar un puente que es casi frontera.
Creo que una de las conclusiones de este año debería ser dejar de leer a Julio. No puedo. Gracias que día a día voy dejando volar, un poco, a Alejandra (ya estoy en el País de lo ya visto, pero sin ser Alicia).
Otra conclusión, después de meses y meses de hacer trabajo de campo y de luchar internamente conmigo misma (con mi otro yo, en realidad, la ezquizofrenia no es tal si lxs otrxs no se dan cuenta), es que no puedo tomar una decisión. No hoy, no mañana. No puedo. No quiero. Solo quiero que todas las noches sean noches de boda y que cada noche sea distinta, sin una determinación previa. Quizá me esté comiendo la teoría queer. Es posible. Pero como últimamente no creo en los nombres, no me importa. Es más, deconstruyamos hasta que lo que se supone que se encarga de deconstruir.
Ayer fue un día decisivo. Se fue cierta persona que ocupó cierto tiempo en cierto lugar de cierta otra persona. Llegó otra persona que no ocupa ni un tiempo ni un lugar de cierta esta persona, pero que sí lo hará en otro tiempo y en otro lugar. Y ayer se iba a definir todo y no se definió nada. Creo que esa fue su función. Dejarme en esta encrucijada de mierda, muy sartreana. Muy de mierda. Decisidir por la nodecisión, no puedo hacer otra cosa.
La paz y tiempo dirán.
Así empieza a terminar este año. A las cinco de la mañana (sí, a esa hora inhumana) me voy subir al auto de familia para ir a una casa de familia en un pueblo familiero a fingir que soy parte. Julio viene conmigo. No importa mucho más.

Espero que todos los años sean como este, sin importar los números ni los días de la semana.



Feliz 2007

12.12.06

sin título

trato de no pensar. trato de ver las cosas y de vivirlas desde la positiva. trato, cada vez que me despierto en tu cama, de no pensar que es la última vez. trato de no pensar en que te vas. trato de decir "fue un mes maravilloso, nos vemos a la vuelta, o no, la vida es maravillosa". pero no puedo. querría que no hubiera martes ni pasaje ni navidad paterna ni finales ni cajas que no me dejan caminar ni la biblioteca vacía ni llamados a larga distancia ni partidas.
pero lxs hay.
quiero seguir despertándome en tu cama.
quiero darte un beso y que nunca nos acostumbremos.
quiero cruzar el país para verte una tarde.
quiero que me enseñes a hacer mate.
quiero ir al malba con vos.
quiero acompañarte a retiro.
quiero jugar al cíclope.

me estoy empalagando un poco. no me importa.
¿jugamos al cíclope?